Música española para emprendedores (Volumen I)

Cuando pensamos en lo que utiliza un emprendedor en su día a día, pensamos en lo siguiente:

Si está empezando:
Portátil o tablet /Cuaderno de anillas / Reproductor mp3 /Mochila / Boli bic
Si ha empezado a facturar o ha “pillado” ronda:
Macbook o Suface* / Moleskine Iphone 6 / Samsung S7* / Cartera de piel / Pilot v7
*o los dos, por “lo del sistema operativo”.

Analicemos el resaltado en naranja en el cuadro. Todos para escuchar música. Por eso sin ánimo de ofender a nadie, desde la consulta queremos poner fin a los celos que se tienen los emprendedores y startups entre ellos, proponiendo una serie de discos que harán que se concentren más en levantar el proyecto, que en el postureo, que hay mucho. ¡Modernos unidos, jamás seréis vencidos! Y ya sabéis, la música amansa a las fieras.

Jorge Marazu

1. Para momentos de inspiración: un artista revelación: Jorge Marazu. Con su disco Escandinavia entraréis en esa fase de creación que os harán avanzar mucho más rápido que en una hora, que en la última semana.

Hubo tanto calor y electricidad la noche antes del apagón, que pudo incendiar toda la ciudad, que pena que ya terminó. Se que aún me queda un buen rato, que no es coser y cantar, vi la veleta quebrar en tu honor y ahora improviso el destino, esta es mi forma de echar a volar dejando atrás Escandinavia.

Txetu Altube2. Para momentos de reflexión: Un luchador en toda regla. Hemos leído incluso que da clases particulares para poder seguir con la idea de vivir de la música: discazo de Txetxu Altube, Cuestión de intensidad.

Días que quedan atrás, tardes y noches que harán que estalles. Sueños con miedo a rodar, viajes de pánico inconfesables…. Esta vez, serás tú quien me acompañe. Mira el reloj, es hora de dar el salto. Cambios de luz, luciérnagas en los labios…. Trataré de escribir sin delatarme.

Quique González3. Para momentos en el que no lo veo claro: Sí, esos dónde necesitas un buen golpe de realidad. ¿Quién mejor que Quique González? Ahí va un fragmento de su disco Me matas si me necesitas.

No puedo hacerlo sin hacerle daño a nadie más. No me das miedo cuando dices que iremos a por todas… No puedo hacerlo, prefiero decir la verdad: vivo en un país enfermo que se muerde las uñas. Mañana tengo que abrir el taller y alguien tiene que sacar la basura. Despertar, creer, volver a morder la parte más dura…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *