A los jóvenes también nos gusta cobrar

Somos jóvenes, trabajadores, ilusionados, con los recursos limitados, madrugadores, serviciales, pasionales, sufridores, tercos, amables, buscavidas, pero sobretodo… cumplidores. Muy pocos de nosotros dejamos las cosas pendientes y menos, las facturas. Que nos llega una factura que no esté domiciliada, la pagamos. Que no estamos contentos con el servicio/producto, buscamos una solución, pero cumplir, cumplimos. Pagamos SIEMPRE.

Tenemos incluso un día al mes que lo dedicamos exclusivamente a ponernos al día con los demás. Ahora la pregunta es ¿por qué los demás no lo hacen con nosotros? ¿Qué podemos hacer para que cuando llegue final de año (o la nevera está vacía y necesitamos cobrar), cobremos?

3 pasos para que cobrar no se convierta en un desgaste emocional

1. Amabilidad.– Todas las empresas que han contratado un producto o servicio, saben que llegada la factura, tienen que pagarla. En muchas ocasiones no lo hacen por falta de organización interna y en otras porque no pueden afrontar el pago. Dirígete a ellos de forma amable y pídeles ayuda para que se pongan al día. Si has sido amable, lo serán contigo a no ser que tengan algo que esconder.

2. Persistencia.- Si no has tenido respuesta, vuelve a intentarlo pero con interrogantes que obliguen a los receptores a tomar una solución. Intenta que intermediarios, como los gestores, se pongan en contacto con ellos. Siempre de manera educada y dando cuenta que las facturas se acumulan y que todos tenemos derecho a cobrar por un trabajo realizado. Sólo la falta de confianza y de transparencia, hará que se tenga que llegar al siguiente paso.

3. Servicios legales.- La empresa es tóxica. Márcate un límite personal y profesional. ¿Cuánto esfuerzo estás dedicando a cobrar por el trabajo prestado y no estás cumpliendo profesionalmente? Más de tres facturas es una falta de respeto hacia tí y tu empresa, y una ilegalidad. No puedes hacer mucho más de lo que has hecho hasta ahora. Ha llegado el momento de tomar una decisión: vía legal y por mucho que te reporte económicamente, si puedes, deja de trabajar con ella.

PD:

  • Lea con detenimiento las instrucciones con cervezas.
  • Este post no se cumple en el 99% de las ocasiones.
  • Mantenga el post al alcance de los clientes.
  • Siempre pensamos “esto se acaba arreglando” aunque sepamos que no.

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